miércoles, 8 de abril de 2009

No me lo creo. Miro el correo y veo esto que me envía Pablo.

Publico el artículo entero del Diario Deia.


"La 'autopista al infierno' pasó por el BEC
Los fans más rendidos al rock salvaje, duro de AC/DC se dieron cita ayer en el BEC. Unos 16.000 hijos del rock and roll, muchos con camisetas en las que se podía leer Highway to Hell (Autopista hacia el infierno), asistieron al esperado concierto.
nuevE y media de la mañana. Más de 16.000 personas toman literalmente el BEC para realizar la prueba para acceder a una de las 2.520 plazas ofertadas por el departamento de Sanidad para entrar en plantilla. Nervios, prisas, apenas se oye un murmullo. A su llegada se encuentran con un paisaje inesperado. A las puertas medio centenar de jóvenes han instalado sus tiendas de campaña. Risas, carcajadas, botellas de coca cola. Llevan desde el viernes a las nueve de la mañana haciendo cola para ser los primeros en entrar al Bizkaia Arena y así poder estar más cerca de sus ídolos. Son de Galdakao y apenas tienen 17 años, pero no quieren perderse lo que es para algunos el primer concierto de su vida, el que ofreció anoche la legendaria banda australiana AC/DC. Los opositores guardan los bolígrafos y abandonan el Bilbao Exhibition Centre. Apenas se ven las caras con los rockeros. La organización del concierto Last Tour Internacional había solicitado que no se llegara antes de las cuatro de la tarde para evitar las aglomeraciones. Y salvo un grupo de aproximadamente doscientas personas el resto cumplió la petición. La llegada fue tan escalonada que no se produjeron aglomeraciones. El BEC se llenó de cuernos. Cuernos manuales, con el índice y el meñique tendidos en señal de adoración profana a la Bestia de la que habla la profecía apocalíptica de San Juan, y cuernos de plástico, rojos y brillantes, en las cabezas de los fans más rendidos al rock salvaje de AC/DC. Decenas y decenas de hijos del rock and roll, con camisetas en las que se podía leer Highway to Hell (Autopistas hacia el infierno) tomaron literalmente el Bilbao Exhibition Centre. Muchos habían venido de fuera. Y es que muchos vascos no pudieron conseguir las tan ansiadas entradas, los puntos de venta en Bilbao se colapsaron. Esto benefició a los fans de fuera, que tuvieron vía libre para hacerse con una. Jon, un joven de la capital vizcaina, no se resignaba a no poder escuchar en directo Black Age, el último trabajo de la banda australiana fundada hace 35 años por los hermanos Malcolm y Angus. "Lo voy a intentar hasta el último momento. Estuve una noche entera haciendo cola pero me quedé sin entrada. Quizás a alguien le sobre una y al final me la venda. Estoy dispuesto a pagar hasta 200 euros por una entrada que cuesta 62". La espera de Jon al final tuvo su recompensa. Tan sólo dos horas antes de que empezara el concierto unos franceses le vendieron una por sólo 80 euros. Tony no lo consiguió. Ha viajado desde Reino Unido siguiendo la gira de conciertos de sus ídolos. Pero en Barcelona tuvo mala suerte, alguien le robó la mochila con las entradas para el concierto de Bilbao. A pesar de que intentó comprar una a última hora, no lo consiguió. Galder, Sonia y Rafa, tres jóvenes de Getxo, hicieron cola toda una noche en el FNAC para no perderse el concierto, pero tuvieron su recompensa. Así que se vistieron con pantalones cortos de colegiales, emulando a Angus Young, para disfrutar del impresionante rocoso show de estos cincuentones australianos, y se dieron un auténtico festín de rock. brutales Darío, Diego, Pablo y Pascual, cuatro jóvenes gallegos, hicieron más de mil kilómetros para ver el concierto. Primero disfrutaron de la sublime forma de retorcer la guitarra de un increíble Angus Young en Barcelona y ayer lo hicieron en Bilbao. "Tan sólo con poder verles sobre el escenario ya hemos amortizado el viaje. Son brutales. No pensamos perdernos tampoco el concierto de Madrid en julio". Un grupo de ocho amigos llegaron en su furgoneta directamente desde Sevilla. En el techo del vehículo los enormes cuernos de plástico, rojos y brillantes delataban dónde iban. Todos parecían tenerlo claro. Si lo que se busca es espectáculo y diversión, nadie puede ganar a AC/DC. "Mi aita siempre me había hablado de ellos, he escuchado todos sus discos en mi casa. Cuando me preguntó si quería venir al concierto con él, no lo dudé. Y aquí estoy", explicaba Jon, un joven de Barakaldo de 15 años. Comienza el concierto. Todos se disponen a dejarse llevar por estos australianos, una de las bandas más grandes de rock que existen y existirán en la historia del rock and roll. La autopista hacia el infierno pasó por el BEC."


Me surge una duda. Por qué Mingo nos ha ocultado tanto tiempo que se llamaba Pascual???
JUA!!,JUA!!